2026-06-27http://hdl.handle.net/123456789/54706En la vereda de Jurpa, bajo el esquema de investigación participativa, se llevó a cabo un estudio para probar una forma de controlar la plaga de polilla guatemalteca. Se pusieron a prueba 5 tratamientos, incluyendo el testigo. Los tratamientos fueron: siembra a 12 y 15 cm de profundidad con aporque a 20 cm de alto (aporque tradicional), siembra a 9 cm de profundidad (tradicional) con aporque a 30 y 40 cm de alto, y como testigo, siembra a 9 cm de profundidad con aporque a 20 cm de altura, que es el método usado por los agricultores. El área experimental fue de 48 m2 por tratamiento con distancias de siembra de 40 cm entre plantas y un metro entre surcos. Los mejores tratamientos fueron siembra a 15 cm y aporque a 30 y 40 cm. Estos más el testigo, se llevaron a comprobación en áreas de 60 y 100 m2 con tres replicaciones, encontrándose resultados similares en ambas. La investigación enseñó a los agricultores: que la polilla guatemalteca se puede controlar sembrando a 15 cm o más de profundidad y aporcando a 30 cm o más, sin necesidad de aplicar insecticidas, que ellos pueden investigar con la disciplina o el rigor que exige la investigación científicaapplication/pdfapplication/pdfAttribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 Internationalhttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/Acceso a texto completoinfo:eu-repo/semantics/openAccessPlagas de las plantas - H10PapaSolanum tuberosumCultivoPlagas de plantasGusano blancoParticipación de agricultoresRaíces y tubérculosAgricultores del CIAL de Jurpa controlan polilla guatemalteca sin insecticidas.Capítulo