2026-07-07http://hdl.handle.net/123456789/426467Actualmente en la enseñanza de la arquitectura se ha hecho énfasis en la transmisión de conocimientos, teóricos, técnicos y especializados, sin hacer explícito la importancia de la formación del profesional en valores, por lo que es pertinente vincular el conocimiento en toda su complejidad y relacionarlo con otros aspectos significativos para el ser humano. En este artículo se analiza la formación socio-humanista del arquitecto como proceso docente educativo desde una visión integral. Se basó en una investigación documental, realizada a través del estudio de la transversalidad y el pensamiento complejo, para aproximarse y establecer relaciones entre la ciencia y el humanismo.Como resultados destacan: la necesidad de incorporar al currículo de arquitectura el concepto de Transversalidad. La formación socio-humanista del arquitecto debe lograrse mediante un proceso pedagógico que atienda los niveles de desarrollo personal, social, y profesional; y con un enfoque integrador que armonice la formación técnica, estética y ética. Las escuelas de arquitectura en las universidades venezolanas, tienen la responsabilidad de formar diseñadores integrales, críticos y con responsabilidad social, donde las estrategias docentes requieren ser el resultado de una visión compartida de lo que debe ser la enseñanza del diseño como respuesta a las necesidades de la sociedad del siglo XXI.application/pdfMulticienciasAgrocienciasAdversidad y resiliencia en el sector comunicacionalartículo científico